El tiempo que somos


Annie Dillard

Traducción del inglés de Elisa Díaz Castelo.

¿Qué significa estar vivos por un instante en este universo de millones de años? Annie Dillard convierte esa pregunta en un libro tejido con escenas, hallazgos, viajes, relatos y meditaciones que, a medio camino entre el ensayo y el poema en prosa, exploran el misterio y el asombro que es existir.

A lo largo de los siete capítulos del libro, los temas se repiten en diez apartados recurrentes —Nacimiento, Arena, China, Nubes, Números, Israel, Encuentros, Pensador, El mal y Ahora— hasta formar una imagen única, lo que recuerda más a la composición musical que al ensayo tradicional. Dillard recorre la astronomía, la historia natural, la medicina, la religión, la geología, los rituales de distintas culturas. De ese inventario surge una meditación sobre la experiencia que oscila entre lo diminuto y lo inconmensurable, lo cercano y lo remoto, para indagar por qué existe la maldad y el sufrimiento si el mundo fue creado, según múltiples tradiciones religiosas, por un Dios benevolente.

«Vivimos en todo lo que buscamos. Mientras respiramos, abrimos el tiempo como un camino sobre la hierba. Abrimos el tiempo como la proa de un bote abre de tajo la cresta del presente.» —Annie Dillard

—

Lee un fragmento.

Cubierta en alta resolución.
Contracubierta.

Notas de una botella es parte de la colección Paisaje Interior, que explora las obsesiones y poéticas de los autores. Lee reflexiones alrededor de la colección en nuestro blog.

Páginas: 280. Publicación: agosto 2026.
Colección: Paisaje Interior. Número en la colección: 4.
ISBN 978-970-96671-7-2
Formato: 14.5 x 22 x 1.8 cm. Peso: 440 g.
Encuadernación: rústica cosida con solapas.

 
 

Sobre Notas de una botella

 

Quizá el mejor libro jamás escrito por un estadounidense.

— Kenneth Rexroth

Destaca la visión optimista del dilema humano que se repite con regularidad —como el lento latido de un corazón gigantesco— a lo largo de la historia. Esta cualidad optimista da al libro coherencia y propósito.

— Richard Hubler

De la escala y alcance de los Cantos de Pound.

— George Garrett

En Notas de una botella, encontramos como contemporáneos a los exploradores de Vinlandia, los combatientes de la Segunda Guerra Mundial, los antiguos etruscos, los responsables de la bomba de Hiroshima, alquimistas medievales, santos, mártires y grandes herejes de la Iglesia, los constructores de Chichén Itzá, los conquistadores, los compositores de los Vedas y los operadores y las víctimas de las cámaras de gas. Es perturbadora y pertinente para el dilema espiritual en el que nos encontramos.

— Kenneth Lamott

Al final uno comprende que estas notas no son exploraciones tentativas, mucho menos «expresiones», son más bien los magníficos artificios de un intelecto gigantesco. Es una obra maestra. Podrías dedicar toda una vida a estudiarla, y haber vivido bien. Su sentido es infinito. El desafío resulta a la vez estimulante y un ejercicio de humildad. La comprensión avanza y retrocede por el largo fiordo del misterio.

— Annie Dillard

El mítico viajero de Connell —compuesto a partir de los grandes «turistas compulsivos» de la historia (Marco Polo, Paracelso, Colón)— navega por los océanos del Tiempo, acumulando fragmentos textuales en una serie que es tan caótica y tan estructurada como los cristales de un caleidoscopio. Dice: «Sigo el procedimiento de san Gregorio, que permite, / en aras de la moral, una yuxtaposición de todas las cosas, / no obstante lo opuestas o incompatibles que sean».

— Kira Brunner Don

Sobre Evan S. Connell

 

Si la recepción crítica fuera el único criterio para determinar la reputación de un escritor, Evan S. Connell probablemente ocuparía hoy el lugar más importante en Estados Unidos.

— William H. Nolte

Connell muestra una obsesión por la amplitud de caracteres capaz de producir, dentro de una misma especie, tanto santos como asesinos seriales. Si un solo aforismo pudiera representar el conjunto de su obra, quizá sería esta frase de George Mills: «Nunca olvidaré cuán perturbado me sentí al descubrir que el universo tiene sentido, pero carece de significado».

— Edward Myers

Treinta y tres años antes de que David Markson comenzara a ensamblar libros extraordinarios hechos enteramente de citas, datos y tópicos relegados por los escritores, Connell ya había trazado ese mapa.

— Charles Bissell

Otros títulos en la colección

Última carta a un lector, de Gerald Murnane.

Suerte de principiante, de Jualián Herbert.

El lenguaje del poema, de Mario Montalbetti.