Un gran acto de desaparición

Fragmentos de una conversación entre Tanya Huntington, Guillermo Espinosa Estrada y Jacobo Zanella en torno a ‘Última carta a un lector’, de Gerald Murnane.

17 febrero 2026

© Arslan Sükan, Untitled 24, 2013.


Tanya Huntington
: Mientras leía Última carta a un lector me impresionaba más la figura de Murnane como personaje que la descripción que iba haciendo de sus propios libros. Sé que no fue fácil para los editores de Gris Tormenta conseguir los derechos para publicar este libro en español, así que los felicito por hacerlo posible. Podemos considerarlo otro milagro para el archivo de Murnane. [Risas.]

Regresando a la impresión que dije de Murnane personaje. Él cuenta en el libro que había sido maestro toda su vida. Cuando cumple cincuenta y cinco años, y con ochenta alumnos en ese momento, decide dejar la docencia para dedicarse a escribir y a aprender húngaro, porque quiere leer, en su lengua original, un párrafo que lo cautivó. Esa anécdota me afectó tanto que, cuando cumpla cincuenta y cinco años, voy a renunciar a la docencia y, aunque no aprenderé húngaro, haré algo igual de arbitrario y extraño [risas]. Así de profundo se te mete en la cabeza el personaje del autor.

Guillermo Espinosa Estrada: Murnane es un mago. Todo el libro es como un gran acto de desaparición. Crees que lo ves, que lo tienes atrapado, que ya sabes de qué va, y de pronto se difumina y aparece en otro lado, pero transformado. Por ejemplo, está escribiendo un reporte sobre su libro de memorias y dice: «En este libro de Gerald Murane…». Te preguntas: «¿Por qué no dice “yo”». Entiendes pronto que es porque no es él; es decir, él no es el protagonista de sus memorias. Uno entonces se pregunta de dónde viene esa necesidad de irse. Eso mismo ocurre en la realidad. Lo invitan a un congreso y se va a los pocos minutos de iniciada la ponencia. Es ese no querer estar con otros. Algo similar sucede en este libro, no quiere estar con nosotros, pero sí mandarnos la carta.

En el reporte de su libro Inland habla del poeta húngaro que mencionó Tania, llamado Gyula Illyés, y de la imagen de la chica ahogada en un pozo que describe en Gente de las pusztas. Murnane dice que la mayoría de sus libros parten de esa imagen y de la constelación de imágenes que se derivan de ella. Y, al parecer, es también la imagen central de Última carta a un lector

En ese mismo reporte menciona que constantemente recita ese párrafo en húngaro y que, cuando lo hace, enfatiza la palabra kút, de la que dice que no hay un sonido equivalente en inglés; también dice que, cuando la recita, se siente ahí, en el interior del pozo. Esa declaración me parece central: es como si quisiera estar ahí solo y que el resto del mundo estuviera en el exterior. Cuando logré darme cuenta de ese gesto, de ese mecanismo, sus diatribas contra mí, como crítico, me parecieron simpáticas.

En uno de los reportes habla de un crítico literario. Dice que es un parásito de la literatura. Al principio me indigné, pero, cuando me di cuenta del juego, entendí que es un personaje, es una voz. Pensé: «No puedo enojarme con un autor que respira, con el breathing author. En dado caso, puedo enojarme con el protagonista, con el personaje». Entendí que Murnane es un titiritero, que esto es un espejismo.

En algún momento del libro dice que le habría gustado que su libro Las llanuras se hubiera llamado Las llanuras con espejismo y oscuridad. La palabra espejismo me parece clave en su poética, y en Última carta a un lector veo al menos quince actos de escapismo.


Jacobo Zanella
: Cuando terminé de leer el libro en inglés, la primera imagen que me vino a la mente fue la de una sala de museo con quince dioramas, uno por cada ensayo. Una sala oscura con dioramas brillantes. En lugar de animales disecados, reproducciones de ecosistemas. Dentro de los dioramas, el autor está sentado escribiendo. El autor está viendo hacia el fondo del diorama y se ve a sí mismo en el pasado. Es decir, Gerald Murnane está escribiendo mientras está viendo al Gerald Murnane del pasado. Pero la persona fuera del diorama, la que ve todo, es otro Gerald Murnane. Luego descubrimos que la sala está vacía, solo hay una persona, él, el autor que respira. Recorre los quince dioramas y se asoma a su interior. En cada uno ve una escena idéntica. Se ve a sí mismo adentro, escribiendo. Lo que cambia es el personaje del pasado. Pienso que esa imagen explica el libro. Pareciera que Última carta a un lector en realidad no habla de los libros, sino que es una autobiografía poética, una autobiografía de su poética.




Última carta a un lector, de Gerald Murnane, 184 páginas.

Tanya Huntington (Pierre, Dakota del Sur, 1969) es artista, escritora y jefa de redacción de la revista bilingüe Literal.

Guillermo Espinosa Estrada (Puebla, 1978) es profesor, ensayista y crítico literario. Autor de Momo en los infiernos.

Jacobo Zanella es uno de los editores de Gris Tormenta.



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